PRESENTACIÓN del Comité Europeo

 

De parte de Louis JOLY, Laico MSC.

 

Lamento no poder acompañaros por razones de salud. Sin embargo, me complace estar en comunión con todos vosotros, en el Espíritu Santo. Bendigo a Dios por saberos reunidos en el Sagrado Corazón de Jesús, teniendo como única divisa: “Amado sea en todas partes el Sagrado Corazón de Jesús”.

Todos los reunidos sois representantes de los laicos de nuestra gran Familia Jules Chevalier en 27 países, a los que se asocian todos aquellos y aquellas que por diversos motivos no han podido asistir.

Con inmensa esperanza confío este encuentro a Nuestra Señora del Sagrado Corazón, para que ella nos conduzca hasta el Corazón de su Hijo, origen de nuestra misión.

 

Se me ha pedido que, en nombre del Comité Europeo de los Laicos, explique el inicio del funcionamiento continental, la forma en la que se desarrollan nuestros encuentros y las consecuencias financieras. Para ello, resulta crucial situar esta presentación en el lugar correcto, y me parece de suma importancia recordar en primer lugar la intuición del Padre Jules Chevalier en lo que se refiere a los Laicos MSC, ya que toda estructura de funcionamiento debe estar siempre al servicio de la vida y el espíritu.

 

LA INTUICIÓN DEL PADRE JULES CHEVALIER.

 

1) – El Padre Jules CHEVALIER expresaba él mismo su misión en términos muy concretos: “regenerar la sociedad cristiana”. Quería en primer lugar que las personas tomaran en serio el Evangelio y lo vivieran. Esta era para él la única forma de transformar la sociedad civil. En su opinión, la sociedad religiosa de los MSC no era una finalidad en sí misma, sino un medio fundado para continuar con la misión de Jesucristo y, de este modo, combatir los males de la sociedad.

 

2) - El Padre Jules CHEVALIER estaba también convencido de que la sociedad religiosa de los MSC no podía cumplir plenamente su misión sin no existía una cooperación activa entre un grupo de sacerdotes seculares y un grupo de laicos. Dos grupos, como él mismo decía, por medio de los cuales la Sociedad alcanzaría principalmente su objetivo”.

 

3) - El Padre Jules CHEVALIER estaba convencido de que la práctica de la devoción al Sagrado Corazón constituía una respuesta a los males de nuestro tiempo. En su opinión, era una forma global y eficaz de vivir el Evangelio, “un modo de vivir según lo dictado por el corazón”. Se trataba de “un estilo de vida”.

 

Estaba convencido de que una congregación religiosa, tal y como se la entiende habitualmente, no era suficiente como fuerza misionaria. Por ello volvía a referirse a menudo a su visión de las tres ramas. Por ejemplo, escribía lo siguiente:

"Los Misionarios del Sagrado Corazón deben ser verdaderos religiosos para obtener un parecido más exacto con Aquel del que quieren extender su Reino ; deben al mismo tiempo conservar las relaciones más cercanas con el clero, para poder difundir por todos lugares la divina influencia del Sagrado Corazón… Finalmente, para no dejarse escapar nada, si es posible, se extenderá a su influencia regeneradora la tercera orden laica que irá allá donde el sacerdote no sabría penetrar”.

 

LA INTUICIÓN DEL PADRE JULES CHEVALIER ES “UNA OBRA DE VIDA”

 

“El Verbo, salido del Corazón del Padre, hizo surgir el mundo de la nada. Y “del Corazón del Verbo Encarnado, incrustado en el Calvario, veo salir un mundo nuevo, el mundo de los elegidos. Y esta creación, llena de grandeza y fecundidad, inspirada por el amor y la misericordia, es la Iglesia, este cuerpo místico, que lo perpetuará en la tierra hasta el final de los tiempos".

Estas palabras del Padre Jules Chevalier que son centrales en nuestra espiritualidad MSC, se inscriben en la visión de San Juan en el Apocalipsis, en el capítulo 22, versículos 1-5. Es “palabra de vida” para todas las realidades misioneras de la Familia Chevalier.

“Después el Ángel me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. En medio de la plaza, a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto, y sus hojas eran para la sanidad de las naciones”.

 

Todas las realidades misioneras de la Familia Chevalier (congregaciones, provincias, comunidades, comunión, fraternidades, parroquias, etc.), que forman parte de nuestros lugares de vida, son estos árboles plantados a la orilla del río.

 

Las orillas del río son la Iglesia, nacida de la herida del Corazón de Cristo, y es la Iglesia quien proporciona el alimento, los fundamentos y los elementos de crecimiento…

 

Las raíces del árbol son la Espiritualidad del Padre Chevalier, que nos invita a profundizar en la Iglesia, mediante los Sacramentos, la Oración, la Contemplación“Nuestra espiritualidad es una espiritualidad misionera, apostólica, que debe llegar hasta los confines del mundo y alcanzar toda nuestra sociedad en sus lugares más recónditos. La Eucaristía nos une y hace de nosotros una comunidad. Hoy en día, nuestro Espíritu misionario nos dice: salid, id a las calles, hablad, reuníos con los jóvenes, sed misionarios sin límite del Sagrado Corazón, participad en la evangelización de la Iglesia…” - Michael Curran, Issoudun 1995).

Son la raíces las que dan la estabilidad y la fuerza al árbol, para luchar contra las tempestades y las intemperies…

 

El tronco del árbol es el Carisma del Padre Chevalier.

 

La intuición del Padre Chevalier son las diferentes ramas religiosas, sacerdotes diocesanos, laicos, que son portadores de nuestras realidades comunitarias, de comunión, de fraternidad.

 

Las hojas del árbol somos cada uno de nosotros, que pertenecemos a diferentes lugares de vida. Estas hojas (reflejo de los sentimientos y los deseos que habitan el Corazón de Jesús – verdad, justicia, fidelidad, ternura, acogida, compasión, misericordia, paz…) se convierten en cura para nuestros padres, amigos, colegas de trabajo, todos aquellos que nos rodean y que se ven afectados por los males de nuestra época.

 

En la Familia del Padre Jules CHEVALIER se nos llama a contribuir en “esta obra de vida”.

 

Un recordatorio de algunas fechas importantes que nos han conducido al encuentro actual:

 

1993                          Capitel General de septiembre 1993, con la realización de un texto  “Asociación MSC” (Documentos 5), que define las bases de las asociaciones de laicos de la Familia Chevalier.

 

1994                          ISSOUDUN 94. Encuentro de la Familia MSC Francia-Suiza (en la intuición del Padre Jules Chevalier acerca de las tres ramas de la Sociedad de los MSC: religioso(a)s, sacerdotes diocesanos y laicos.

Algunas ideas expresadas al final del encuentro:

·        La familia MSC es una realidad viva de hoy en día, debe crecer en la unidad y diversidad.

·        La familia MSC está habitada por el Espíritu Santo, que es responsable de un nuevo Pentecostés en sus tres ramas.

·        El futuro se abre más que nunca ante nosotros. Todo es posible para quien cree y se entrega al Corazón de Jesús.

 

1995               ISSOUDUN 95. Encuentro Internacional de la Familia Chevalier (28 países representados, donde se vive la intuición de Padre Jules Chevalier en las tres congregaciones: MSC, Hermanos de Nuestra Señora del Sagrado Corazón, Hermanas MSC.

·        “ Y ahora, dónde vamos ? Es importante que sigamos desarrollando la asociación por todo el mundo, y espero que con este objetivo en mente, la reunión de Issoudun tendrá un impacto por todo el mundo y propagará ondas de ánimo y de inspiración” (Michael Curran, General MSC)

 

1997                          Conferencia General de Santo Domingo en octubre de 1997, con la realización del texto “En misión con los laicos”.

 

1999                          Encuentro Internacional de los Laicos de la Familia Chevalier “ ISSOUDUN 99 ” del 19 al 25 de julio de 1999. Se acepta una carta internacional de los “Laicos Misionarios del Sagrado Corazón” de la Familia Chevalier como base de trabajo para todos los laicos que se comprometen con las tres congregaciones que viven de la espiritualidad del padre Chevalier. Se constituye un equipo de coordinación internacional para coordinar y compartir la información y proponer posibilidades de formación.

“Nuestro deseo de aumentar la unidad entre nosotros nos condujo a proponer la creación de instancias de comunión continentales, y a organizar una instancia de comunión internacional encargada de coordinar y compartir la información entre todos los grupos de laicos y reflexionar acerca de posibilidades de formación” (Carta Internacional de los Laicos MSC de la Familia Chevalier).

 

2002                              “Simposio Cuskelly”, durante el que los religioso(a)s de la Familia Chevalier presentes se concentraron en el estudio del futuro del compromiso laico. Se presentó la solicitud de organizar un encuentro a nivel continental como primera etapa.

 

2003               Encuentro Europeo de los Laicos de la Familia Chevalier en ISSOUDUN. Presentación del texto establecido por los tres Generalados el 27 de mayo de 2003 en Roma: “La rama laica de la Familia Chevalier (hacia una comprensión compartida en tres Congregaciones).

                        Presentación de “la asociación de los Laicos de la Familia Chevalier en Europa”.

                       

 

CREACIÓN DEL COMITÉ EUROPEO

 

Desde el encuentro “ISSOUDUN 99”, la coordinación internacional (compuesta por representantes de los países de Europa, para facilitar los encuentros con menor coste) trabajó principalmente acerca de la coordinación y las informaciones compartidas, la puesta en funcionamiento del sitio web www.laymsc.org, más en particular para hacer accesibles a todos los países elementos compartidos y de formación, que ya estaban disponibles en COR NOVUM o en los diferentes países.

 

El hecho de reunirse dos veces por año, entre miembros europeos, nos condujo a preparar el primer encuentro europeo “ISSOUDUN 2003”, durante el que creamos una asociación de los “Laicos de la Familia Chevalier en Europa”. Fue todo el trabajo de la Coordinación Internacional y la invitación por parte de los tres Generalados para actuar en este sentido, los elementos que nos condujeron a reflexionar acerca del aspecto jurídico necesario para el buen funcionamiento material de la coordinación, garantizando la autonomía de la misma, y manteniendo al mismo tiempo las relaciones espirituales con los demás miembros de la Familia Chevalier.

 

La razón de ser de los Estatutos de la Asociación

 

Como era el deseo del Padre Jules Chevalier, somos Misionarios del Sangrado Corazón reunidos. Tenemos en común el Carisma del Padre Chevalier. Pero cada rama debe disponer de un funcionamiento “autónomo”. El único motivo que suscitó la creación de esta asociación es “proporcionar a la coordinación de los Laicos MSC de la Familia Chevalier los medios para existir jurídicamente y funcionar financieramente”.

 

Los estatutos de la Asociación “Los Laicos MSC de Europa de la Familia Chevalier” permiten:

·        Una existencia jurídica a nivel europeo, de derecho francés, para poder funcionar a nivel contable y organizar encuentros.

·        Una coordinación de los diferentes países de Europa, por medio de uno o dos delegados nombrados como miembros de la Asociación y que se reúnen con regularidad.

·        Un funcionamiento que permite a los diferentes grupos ser apoyados en el proceso espiritual de la Familia Chevalier, por medio de la aceptación de la “Carta Internacional de los Laicos MSC de la Familia Chevalier”.

·        Una relación con COR NOVUM para la formación, y un seguimiento de las tres congregaciones por medio de un(a) delegado(a) religioso(a).

·        Continuar su misión como coordinación internacional y poder organizar el próximo encuentro mundial, que estamos viviendo en estos momentos.

 

 

El encuentro internacional que estamos viviendo en estos momentos en Santo Domingo es un claro ejemplo de la finalidad de nuestra misión de coordinación internacional, definida durante el encuentro “ISSOUDUN 99”. Por ello, prevemos un momento de discusión para mañana por la tarde para reflexionar acerca de la vida y del futuro del Comité Internacional.

 

Importancia de nuestros encuentros regulares

 

Además de la necesidad jurídica de organizar encuentros regulares dos veces al año, lo más importante fue la dimensión de compartir y formar mutuamente estos encuentros. En cada ocasión fueron una fuente de alegría, esperanza y conocimientos para cada uno de nosotros. Oración común, formación espiritual, un modo de compartir la experiencia de vida como “laico MSC”, todo ello nos ha ido fortaleciendo y edificando poco a poco.

 

Se trata de una experiencia comprometedora, teniendo en cuenta los desplazamientos importantes, pero vemos en cada ocasión la experiencia de la gracia de Pentecostés, ya que con la ayuda de las riquezas de cada uno(a) y la escucha de unos y otros, el Espíritu Santo siempre ha logrado la unidad y la comunión a pesar de los diferentes idiomas hablados.

 

También se trata de la experiencia real y humana de la dimensión familiar de la “Familia Chevalier”. Durante nuestros encuentros podemos experimentar la vida familiar entre nosotros, con todas nuestras diferencias. “Familia Chevalier” no es un título en un papel, sino una Familia Espiritual de verdad donde se nos llama a vivir entre nosotros “siguiendo al corazón” de los “sentimientos y los deseos que están en el Corazón de Jesús…”

 

Consecuencias financieras

 

Toda familia necesita de una parte de financiación para poder hacer frente a los gastos comunitarios. Hasta el día de hoy, la coordinación internacional ha podido hacer frente a sus necesidades, por medio del apoyo recibido por parte de:

·        los Generalados para los principales encuentros,

·        las diferentes provincias de Europa para los encuentros y la formación,

·        los diferentes grupos de laicos mediante su participación en los gastos de viaje de sus representantes,

·        el saldo de los dones recibidos por el Centro Alain de Boismenu para la formación de los laicos MSC (durante su cierre).

Es la ocasión de agradecer de todo corazón a todos los donantes la ayuda preciosa que nos han aportado.

 

Resulta evidente que hay que reflexionar ahora acerca del funcionamiento financiero de cada coordinación. Esto no debe constituir una dificultad, sino que deber ser el signo de la vitalidad de nuestra rama de los laicos dentro de la Familia Chevalier.

 

Conclusión

 

Toda la coordinación desea que seamos numerosos los que podamos vivar una tal experiencia. Nos queda hacer un llamamiento de todo corazón para que se proceda a la creación de otros grupos de coordinación. Reuníos entre diferentes grupos, diversos países, y no os dejéis vencer por las dificultades, sino tened en cuenta que, como decía el Padre Jules Chevalier, “para Dios, los obstáculos son medios”

 

Confiemos toda la rama de los Laicos de la Familia Chevalier a Nuestra Señora del Sagrado Corazón, que nos acompañe y nos conduzca hasta el Corazón de Jesús, para que:

Amado sea en todas partes el Sagrado Corazón de Jesús”.